
Esta es la historia de una línea vertical dibujada en mi pared con tiza blanca (las del tigre son más notorias), de un polvo de la vida, uno más de ésos q nunca faltan y casi sobran aunque su orgullo no lo quiera aceptar: haría cualquier cosa para negarlo.
Conocí a este sujeto, diremos Pedro de Los Palitos en honor a algo, en casa de una amiga en el cumpleaños de su ex marinovio. Dada la circunstancia, las reuniones de 4 se dieron como una vez a la semana por el mes siguiente. En el camino hubo chapes y apachurres, matizados con una q otra escena dramona de su parte, pretendiendo necesitar alguien q le cure heridas del pasado. Llorar sobre mis hombros fue el colmo, pero en fin me lo tomé muy fresh pues no pretendía nada en serio con él.
No sé qué quería Pedro de Los Palitos (El Negro cariñosamente apodado por sus amigos), pues su cortejo era intenso, pero (típico hombre de estos lares) poco después desapareció. Mi alivio tampoco fue inmenso, todo transcurría en una llanura muy agradable, se ponía cómodo el darle espacio a su vaivén, pues no me pesaba, era un contacto de baja intensidad y mediana duración sin más.
Unos meses más tarde en un reencuentro que él preparó a propósito de mi mudanza, finalmente rebasamos el límite de los apachurres y nos derramamos sobre mi cama. Tampoco fue espectacular pero pasó. Matizaba sus apariciones con mentirijillas que sólo él se tragaba, coqueteos finos, bravuconadas, y otra jungla de conductas por demás contradictorias, pero siempre de baja intensidad, así q no hay lío.
¿Por qué entonces dedicarle un post? Ahora viene el qué. Tras mi viaje al exterior, nos escribimos un par de veces, hablamos por fono un par más cuando le pedí me dé una mano con cierto trámite profesional, y a mi regreso al país nos reencontramos. Un par de tragos, chape y apachurre frente a la misma pareja que nos presentó. Llegó el año nuevo e hice mis planes sin incluirlo, me reuní con esa pareja de amigos, y de pronto apareció. Yo me iba minutos después a otra fiesta, me acompañó a tomar el taxi muy gentleman, pero de pronto se zampó a mi fiesta, a mí me daba lo mismo, total así estaba más protegida con tremendo guardaespaldas.
Esta vez mis amigos lo apodaron: EL PIRATA DEL CARIBE debido a su apariencia, que tampoco estaba mal, pero en su estilo: sin sobresaltos. La fiesta entró en muere, nos fuimos, en el camino a casa debo reconocer que se comportó como todo un Dick Watson, así que media vuelta enrumbamos a un telo .
Al llegar comenzó con una perorata de que “
Quiero q sepas q tu aire de suficiencia es la razón por la que no te tengo como pareja, no sé por qué te crees superior y eso mata la posibilidad de algo entre nosotros!!!” Esquius mi? La perorata continuó por 5 minutos incluyendo testimonios y evidencias; bueno la hora se iba y aún no pasaba nada, así que con mucha suficiencia tomé al toro por las astas y le dije "Pedro de Los Palitos, no hemos venido a discutir por qué no somos pareja, me tiene sin el más mínimo cuidado q seamos pareja o no y tus razones; hemos venido a hacer algo, así que o lo hacemos y nos vamos sonrientes, o no lo hacemos y nos vamos ya, pero sin discursitos”. Supongo q mi “aire de suficiencia” fue toda una ventisca tropical pues Pedro y su Palito de inmediato cumplieron con el cometido de la reunión, fiel a su estilo: sin sobresaltos.
Luego de ello comencé yo a responder a la perorata, turno de Cupcake: rostro risueño, mirada pícara, posición decúbito ventral, piernas cruzadas, manos tras la nuca, relajadaaaaaza, dije así “¿de dónde me sacas ese discursito, recontra fuera de lugar por cierto, Pedro?,
¿acaso pasó por tu mente la peregrina idea de que yo quiero algo en serio… contigo (jajajaja risa cachosa)?? … o sea YOOO!! Miki, Yoko, Johnny, Myriam…. YOOOOO!!! CONTIIIIGOOOO???? (jajaja, risa cachosa otra vez). Si no te gusta mi aire de suficiencia lo entiendo, no está allí para que te guste, sino al contrario para ahuyentarte de acá, porque como podrías de repente sospechar, esto es un episodio fortuito”. Su respuesta fue un silencio, como siempre sin sobresaltos, pero de pronto vi su rostro perdiendo el color que le ganó la chapa de Negro. Miró a todos lados menos a mis ojos, en fin, no le gustó lo que le dije y no supo qué contestar, y añadí “si pensaste afectarme y verme nerviosa, sorry loco na-que-ver”. Bien dicho sea que “
QUIEN CALLA OTORGA”: se quedó más mudo y paralizado que antes.
REFLEXIÓN: Es cierto que la treta sucia de echarme la culpa de sus decisiones o indecisiones es bien maricona, peor aún agarrándose de algún defecto (como si no fuese humana imperfecta), y queriendo aturdirme con una falsa mención a mis amigos; pero el punto que él no captaba es que no cabía su discurso, yo no tenía interés de algo en serio. Acéptalo Pedro, fuiste sólo un polvo de la vida, repetido dos veces por tu buena suerte de tener amigos en común conmigo. Y si te disgusta mi “aire de suficiencia”, qué gracioso que sea desde ahí que te sacudí.
Han pasado siete años exactamente desde que te conocí,
ya es tiempo de que te exorcise, pero eso sí, SIN SOBRESALTOS, hahaha.
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